Planificación operativa de la transición del centro de datos: una estrategia clave

Al ritmo actual de crecimiento, la transformación y transformación del centro de datos es inevitable. La evolución de los centros de datos para satisfacer las necesidades comerciales es un resultado esperado natural. Debe complementarse con procedimientos eficientes para realizar la mitigación de riesgos a la velocidad del negocio (equilibrio de requisitos y gestión de cambios).
Para garantizar un proyecto de transición exitoso, necesita un plan. La falta de familiaridad con los procesos puede provocar accidentes o renuencia al cambio. Esto no es por descuido, sino porque no hay experiencia en saber qué pasará si no se satisfacen ciertas necesidades. Por supuesto, a medida que crece la experiencia, las organizaciones aprenderán la verdad sobre la mejor manera de respaldar su modelo operativo. Pero hasta entonces, es un enfoque de varias etapas que reduce drásticamente el riesgo cada vez.
Recuerde que en cada etapa de la planificación e implementación, un defensor operativo es fundamental para el éxito del proceso. Las personas (o equipos) que tienen un conocimiento profundo de la integración de los sistemas, la tecnología y las actividades humanas del centro de datos obtienen los beneficios del máximo tiempo de actividad, eficiencia y rentabilidad.
Hoja de ruta operativa de transición
Los resultados producidos por este enfoque repetible de cuatro fases se basan en la continuidad y la sostenibilidad para garantizar las operaciones más seguras, confiables y eficientes durante la vida útil de un centro de datos.
Etapa 1: Evaluación
● Considere su situación actual y lo que se necesita para identificar brechas y riesgos. Mitigue el riesgo explorando cómo manejar la infraestructura heredada (virtual y física). Llevar a cabo una revisión integral de las operaciones existentes para establecer una línea de base e identificar cualquier brecha en el plan que deba mitigarse. La documentación es fundamental.
● Categorice su plantilla y los patrones actuales de dotación de personal. Asegúrese de que las funciones y responsabilidades de cada puesto sean precisas. Identificar contratos y subcontratos. Pasar tiempo de calidad en el modelo Responsable, Responsable, Consultivo e Informado (RACI) para garantizar una claridad absoluta ayudará a impulsar partes del proceso y garantizará la alineación en todo el ecosistema de organizaciones que respaldan la función.
● Realizar un inventario de activos. Especifique la garantía restante y el estado del ciclo de vida.
Etapa dos: Planificación
● Garantizar que se implemente un plan integral de administración del ciclo de vida para todo el hardware y el equipo. Identificar las necesidades futuras para eliminar inversiones innecesarias en hardware es tan importante como garantizar la alineación con el proceso presupuestario.
● Compra segura. Capacidad para estimar los requisitos/estándares actuales y las expectativas de las partes interesadas.
● Los cronogramas de implementación, incluidos los procesos y las previsiones presupuestarias, deben estar completamente documentados para garantizar la ejecución dentro del presupuesto. Asegúrese de medir su éxito con acuerdos de nivel de servicio (SLA) e indicadores clave de rendimiento (KPI) y establezca una cadencia de informes.
● Analice siempre sus procedimientos operativos y realice los cambios necesarios para los nuevos programas. Los procedimientos que requieren cambios deben seguir los mismos requisitos de gestión de cambios e intercambio de información para garantizar la concienciación y el cumplimiento de los empleados.
● Implementar y evaluar los planes requeridos:
- programa de entrenamiento – Revisar o desarrollar un plan de capacitación integral para garantizar que todos los miembros del equipo (nuevos y existentes) estén capacitados y actualizados en todas las funciones necesarias, y notifique a todo el personal sobre los cambios a través de reentrenamientos y simulacros repetidos (especialmente procedimientos de emergencia).
- plan de mantenimiento – Analizar el historial de actividades preventivas y predictivas (internas o subcontratadas) y garantizar que los planes de mantenimiento estén implementados para la planificación y coordinación con las políticas de gestión de cambios.
- plan de gestion de energia – Evaluar las herramientas y los procedimientos de gobernanza actuales e investigar las mejoras de eficiencia en los acuerdos y adquisiciones de manera oportuna.
Tercera Etapa: Ejecución
● Cumplir con los cronogramas documentados: cumplir con los plazos contractuales.
● La transparencia es fundamental: comparta lo que se ha hecho, lo que se está haciendo y lo que está por venir. Escuche a las partes interesadas clave para asegurarse de que el plan aún esté a la altura de sus suposiciones y expectativas.
● La flexibilidad es clave, ya que las necesidades comerciales pueden cambiar en función de las condiciones del mercado y el equilibrio adecuado entre la planificación integral y la transparencia garantizará una ejecución eficaz.
Etapa 4: Transición final
● Mida su éxito: use los KPI planificados para asegurarse de alcanzar sus objetivos.
● Reflexione sobre el aprendizaje y la mejora continuos: documente qué se puede hacer mejor la próxima vez y qué se hizo bien en el desarrollo de planes más sólidos para el futuro. Usar sus proyectos actuales para mejorar proyectos futuros es fundamental para hacer la transición inevitable en el futuro.
● El final es realmente solo el comienzo: el equipo entrante debe ser totalmente competente y estar capacitado para implementar los procesos y procedimientos acordados.
Un plan nunca es el mismo: la evolución importa
Cada proyecto debe actualizar el proceso de transición en función de las lecciones aprendidas. El proceso de transición también debe incluirse en cada Solicitud de propuesta (RFP) cuando se presenta para un nuevo equipo de operaciones.
Finalmente, la creación de una cultura de trabajo inclusiva y transparente es fundamental para el éxito de todo el proceso durante la vida útil de la instalación.








